El cáncer de próstata es curable si se detecta a tiempo

Pedro Martínez Cervera, médico adscrito al Departamento de Urología del Instituto Nacional de Cancerología, exhortó a los hombres a vencer el temor y a realizarse las pruebas para detectar el cáncer de próstata, porque en sus etapas iniciales, este padecimiento es totalmente curable.

En entrevista con Víctor Carreón, conductor del programa México Médico, detalló que las pruebas para detectar el cáncer de próstata son el tacto y el antígeno prostático. El tacto, explicó, es la exploración por el recto que realiza el urólogo para revisar la zona periférica de la próstata, donde comúnmente se desarrollan los tumores, en tanto que el antígeno prostático es una prueba de laboratorio que detecta el nivel de esta proteína en la sangre, que se eleva cuando hay cáncer.

Enfatizó que es indispensable realizar ambas pruebas, toda vez que hay tumores que se pueden palpar en la exploración que no necesariamente alteran el antígeno prostático de manera alarmante, mientras que la prueba en sangre puede arrojar resultados elevados cuando hay crecimiento benigno de la próstata por la edad, alguna infección o retención urinaria.

Refirió que cuando alguna de las dos pruebas resulta positiva, se lleva a cabo una biopsia y, si se confirma el pronóstico, se debe realizar una “prostatectomía radical”, para extirpar la próstata, y aplicar radioterapia si la enfermedad no se ha extendido a otros órganos.

Comentó que cuando el cáncer se disemina, ya no puede hablarse de cura sino de control y el tratamiento consiste en suprimir las hormonas masculinas, para lo que se realiza una castración quirúrgica, es decir, se extirpan los testículos, o bien, una castración farmacológica, que consiste en administrar medicamentos que bloquean la función de los testículos y de los receptores periféricos.

Aunque no se conocen las causas del cáncer de próstata, añadió, los factores asociados a su desarrollo son las dietas ricas en grasa, el tabaquismo, las infecciones crónicas y la edad. También, dijo, tiene gran peso el factor hereditario y familiar, es decir, si hay antecedentes de este padecimiento en hermanos, padres o abuelos: “cuando tenemos un familiar el riesgo se duplica, pero cuando hay dos o más familiares en línea directa es siete veces más probable desarrollar un cáncer de próstata que las personas que no tienen ningún factor familiar asociado”.

Sostuvo que generalmente este cáncer se presenta después de los 50 años, por lo que a partir de esta edad todos los hombres deben someterse a ambas pruebas, pero cuando hay antecedentes familiares, las exploraciones deben iniciar a los 45 años y las pruebas de antígeno prostático a los 40.

Recomendó una dieta balanceada que incluya el consumo de jitomate, toda vez que el licopeno, sustancia a la que este alimento debe su pigmentación, reduce la incidencia de cáncer de próstata.

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