El estrés propicia el desarrollo temprano de enfermedades crónicas

El estrés es una reacción del organismo ante una situación de amenaza, una respuesta natural y necesaria para la supervivencia, pero mantenerse en ese estado de manera constante puede dañar seriamente la salud, señaló Blanca Patricia Morales Esponda, psiquiatra del Hospital Centro Médico Nacional Siglo XXI.

La especialista del Instituto Mexicano del Seguro Social explicó que cuando las personas se encuentran tensas, agobiadas o angustiadas el sistema nervioso linfático comienza a funcionar de una manera más acelerada, aumenta la circulación sanguínea y se secretan hormonas y sustancias como las catecolaminas, entre las que se encuentra la adrenalina, la cual se libera en mayor cantidad.

Explicó que por esta razón, estar constantemente estresado puede provocar problemas como insomnio, ansiedad, mayor irritabilidad, disminución de la atención y la concentración, e incluso depresión.

Físicamente, dijo, hay una mayor tensión muscular, un incremento en la sudoración, dolor de espalada, cuello, piernas, dolores de cabeza intensos y cansancio crónico, además de que favorece la secreción de jugos gástricos, lo que puede ser factor para desarrollar gastritis o inclusive una úlcera.

Alertó que el estrés también propicia el desarrollo temprano de enfermedades crónico degenerativas en personas predispuestas genéticamente, ya que el aumento de presión arterial puede provocar hipertensión, el descontrol de la glucosa puede desencadenar la diabetes y cuando existen altos niveles de colesterol y triglicéridos puede haber un infarto cerebral o cardiaco.

Añadió que específicamente en el caso de las mujeres, estar bajo presión puede generar alteraciones hormonales que repercuten en el periodo menstrual.

Morales Esponda refirió que algunas señales de alerta importantes del estrés en niños son estado de irritabilidad constante, lloro sin causa aparente, alteración del sueño y pérdida de la concentración, factores que se ven reflejados en el rendimiento escolar.

Comentó que los niños presentan cuadros de estrés cuando se les exige procesar información rápidamente, ya que regularmente son condicionados a cumplir metas para no recibir castigos o padecer consecuencias negativas.

En general, comentó, tanto en niños y adultos el estrés está relacionado a la existencia de una constante presión social y grupal, en las relaciones interpersonales con la familia, amigos o con la pareja sentimental, y con el objetivo de cumplir metas personales, laborales o escolares.

Señaló que el estrés es prácticamente imposible de evitar, ya que el individuo se enfrenta a diario a situaciones externas que le generan diferentes estados de ánimo, además de que la rutina de las grandes ciudades le exigen vivir midiendo tiempos, saturado de actividades e intentado realizar todo a la vez.

Sin embargo, consideró que aunque no se pueden evitar las situaciones que generan estrés, sí se puede hacer un cambio en las actitudes y hábitos antes de que haya manifestaciones negativas en la salud.

Por ello recomendó organizar las actividades por prioridades; adecuarse al tiempo para no “andar a las prisas”; agregar entre 15 y 20 minutos a los tiempos que se tienen designados para cada cosa; hacer ejercicios de relajación; realizar algún deporte de tipo aeróbico para liberar endorfinas, las cuales generan una sensación de bienestar, y dedicar mínimo 20 minutos al día para uno mismo, para alguna actividad que disfrute, como escuchar música, leer un libro, caminar o ir a un parque.

Por último, sugirió el consumo de omega 3 y complejo B, E y B12, una alimentación sana y balanceada, evitar la ingesta excesiva de carbohidratos, ingerir una copa de vino al día y dormir de 6 a 8 horas corridas, puede ayudar a combatir los síntomas del estrés.

Por Fania Velázquez

 

Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *