Recomiendan terapia cognitivo conductual para niños con depresión, ansiedad y problemas de conducta

Las estrategias cognitivo conductuales permiten tratar de forma efectiva trastornos mentales como depresión, ansiedad y problemas de conducta en niños, señaló Leonardo De Benito Avendaño, médico adscrito al Hospital Psiquiátrico Infantil Juan N. Navarro.

En entrevista para México Médico, conducido por Víctor Carreón, el especialista señaló que estas estrategias son una serie de pasos que buscan cambiar la manera de pensar y actuar de los pacientes.

Refirió que los problemas conductuales se pueden detectar fácilmente mediante actitudes como desobediencia, rebeldía, oposición, agresión verbal y/o física y negativismo, es decir, hacer lo contrario a lo que se pide, pero es más complejo identificar problemas internalizados como la depresión y la ansiedad, pues no se presentan los mismos síntomas en niños y adolescentes. La depresión en niños, dijo, tiene más síntomas físicos como el dolor de estómago y de cabeza, mientras que en los adolescentes se manifiesta no con tristeza sino con irritabilidad y enojo.

Manifestó que para prevenir la rebeldía es importante centrarse en lo positivo que hace el menor, no destacar lo malo y perder de vista lo positivo; esforzarse en conseguir una buena comunicación con él; generar consecuencias, es decir, algo que el niño va a recibir o dejar de recibir por su conducta, y los reforzadores o premios, que no necesariamente deben ser juguetes o regalos, sino abrazos o halagos.

También, dijo, dejar claras y hacer respetar las reglas de la casa, como no agredir, decir malas palabras, gritar o golpear; implicar a los niños en la búsqueda de soluciones negociables cuando se presenten problemas; mantener una supervisión adecuada, es decir, saber qué hacen, qué les gusta, qué no les gusta, con quién conviven; propiciar su independencia, enseñándoles a hacer las cosas y no haciéndolas por ellos; comprobar que las expectativas de los padres hacia los hijos sean razonables, y respetar la estructuras familiares, es decir, si los padres ponen las reglas, éstas deben ser acatadas por todos los hermanos, incluidos los mayores.

Recomendó además dar instrucciones claras y precisas a los niños, pues es común pedirles que se porten bien, en lugar de ser específicos sobre qué deben hacer y a qué hora, por ejemplo, dijo, hay que pedirles no gritar, no pegar o recoger tales cosas a tales horas.

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